Reforma de ático

Reformar un ático puede suponer un reto, para tener los mejores resultados debes contar con un equipo de profesionales que hagan la reforma ideal.

Esto es así sobre todo cuando intentas renovarlo para darle un estilo más moderno.

En España, abundan las construcciones de hace cincuenta años en las cuales un ático era la planta del edificio que nadie quería.

Hoy en día, con el progreso en los materiales aislantes y mejoras en la construcción, los áticos se han revalorizado de forma exponencial.

El atractivo de un ático

En las últimas décadas, los áticos se han convertido en las nuevas viviendas de lujo si vives en ciudad. Contando con terrazas con las mejores vistas del edificio, los aislantes adecuados, la luminosidad y el espacio que ofrecen, destacan sobre el resto. Ser el último piso de un edificio también ofrece tener menos ruido que otros pisos al tener menos vecinos.

Así, cualquier ático moderno que podamos encontrar en un bloque de pisos se convierte automáticamente en la vivienda más cara de todo el edificio. Más aún si hablamos de los codiciados áticos dúplex: estos últimos suelen ser diseñados específicamente para destacar sobre el resto del edificio. Hoy en día alcanzan precios astronómicos en el mercado de viviendas, siendo la elección favorita de la clase alta.

Muchas veces, el ático es también llamado buhardilla por ciertas similitudes que comparten. Estos dos nombres, aunque muchas veces se utilicen como sinónimos, tienen ligeras diferencias y ahora vamos a aclararlas.

Por definición, el ático es el último piso de un edificio, generalmente retranqueado y del que forma parte, a veces, una azotea.

Mientras tanto, una buhardilla es la parte de un edificio situada inmediatamente debajo del tejado, con techo en pendiente y destinada a vivienda.

Como hemos mencionado antes, los edificios antiguos no solían dar importancia a los áticos, quedando relegados a ser usados como almacén principalmente.

De ahí la confusión que se ha mantenido hasta ahora entre ambos, ya que esos áticos no estaban diseñados para ser espaciosos ni elegantes.

Estaban pensados para ser el último piso y tener esa protección que separase al resto del edificio del tejado, acercándose más a un ático abuhardillado.

Qué tener en cuenta para la reforma

Uno de los elementos más importantes a tener en cuenta cuando empezamos una reforma de ático es el aislamiento en cubierta.

Estos están mucho más expuestos al exterior que otros pisos y requieren una capa extra de protección contra las inclemencias del tiempo en nuestra reforma de ático.

Se pueden aprovechar las características de los áticos como su altura para instalar ventanales que aporten gran luminosidad al apartamento y aprovechar las vistas. Materiales como el aluminio harán que los marcos de las ventanas sean más resistentes y aislantes, y una orientación correcta  aprovechará la luz.

Desde su posición privilegiada, no solo tenemos la luminosidad, sino que si tenemos suerte, nuestro ático también tendrá una terraza para nuestro disfrute.

En estos casos, hay que saber elegir bien los materiales para proteger la terraza de la intemperie. Una opción adecuada para prevenir goteras y problemas de humedades es la tela asfáltica o cualquier otro material aislante que permita proteger el suelo.

De este modo podremos colocar el suelo que más nos guste encima de la primera capa sin tener preocupaciones.

Otra posibilidad es integrar la terraza con el resto de la vivienda, para disponer de mayor espacio y cambiar la distribución de las salas. Esto se puede lograr haciendo un cerramiento de cristal, entre otras medidas.

Las terrazas abiertas son ideales para lugares con buen clima y permiten incorporar elementos de un jardín a un piso en altura.

Si cerrando la terraza ganamos más espacio alargando nuestro ático, con los altillos conseguimos el mismo efecto en nuestra reforma de ático.

En este caso, podemos aprovechar la mayor altura del techo para sacar un espacio extra para nuestro uso, y aportando un toque moderno a nuestro ático.

Elección de reforma de ático

Dicho esto, hacer una reforma de un ático puede llegar a ser bastante costoso, pero los resultados suelen ser increíbles.

Teniendo en cuenta la accesibilidad, hay que recordar que hoy en día la mayoría de edificios cuentan con ascensor, pero no siempre tiene porqué ser así.

En resumen, los áticos tienen todas las características ideales que buscamos en un piso, pero reformarlos no es un proyecto pequeño. Requieren paciencia, presupuesto y planificación.

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